55 AÑOS

De historia en el GLP argentino

La Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA) nació el 24 de junio de 1966 como una entidad civil empresaria dirigida a la protección y la defensa de los intereses generales de las compañías asociadas.

Al poco tiempo de su fundación se instalaron en el país unas 170 plantas fraccionadoras, desde la ciudad más austral del mundo, Ushuaia, a La Quiaca, en el norte argentino. 

El primer paso de CEGLA como entidad fue la organización y administración del sistema de canje de envases vacíos. 

Luego innovó con la provisión de gas a granel, por medio de camiones cisterna, a usuarios que instalaban un tanque o “chancha” en su propiedad.

Así se fue desarrollando una extensa red de gas licuado de petróleo (GLP) fundamental para las industrias, las economías regionales y las familias argentinas.

En la actualidad unos 5 millones de hogares usan la energía de nuestro GLP, desde La Quiaca hasta la Antártida, desde el AMBA hasta el Aconcagua.

GLP: una historia que impulsa el futuro

Hace 55 años, un 24 de junio de 1966, un grupo de visionarios y pioneros fundaba CEGLA, la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado.

Durante estas décadas pudimos ver la historia del gas licuado en Argentina a través de nuestra entidad. En los orígenes la actividad estaba centrada en el Estado, que fue quien dio incipiente apertura a la actividad privada a mediados de la década del ’60. A lo largo de los años la industria fue creciendo a pesar de las diversas crisis económicas y políticas.

En la década del ’90 Gas del Estado se retiró de la actividad del gas licuado de petróleo (GLP) con las privatizaciones. Así, los privados continuaron con los altos estándares de calidad y seguridad que el sector traía.

Desde la década del 2000 se consolidó la industria con la sanción de la Ley 26.020 que fija las bases del GLP argentino. Arribaron las multinacionales y en años más recientes se produjo el avance de las empresas nacionales que hoy integran CEGLA. Sus socios son mayoritariamente pymes y cooperativas, todas de capital 100% nacional.

CEGLA también tuvo vaivenes a lo largo de su historia, con más o menos compañías adheridas, pero siempre presente como la voz más representativa del GLP argentino. En foros internacionales, ante autoridades nacionales, como entidad paritaria y como lugar de consulta permanente para todos los interesados en la apasionante y vasta industria del gas licuado de petróleo. Hoy llegamos a los 55 años con una Cámara relanzada, con nuevos estatutos que toman los mejores conceptos de las entidades colegas más pujantes del mundo, con inclusión de género, netamente federal y con diversidad de opiniones. La CEGLA de hoy la conforman 17 empresas que representan el 70% del mercado del fraccionado del GLP de Argentina, que dan empleo a 9.000 colaboradores e invierten más de $750 millones por mes.

En estos años el sector creció en tecnología de envasado, nuevos equipos de gas a granel, más seguridad, más capacitación y mejor servicio a los clientes. En la tremenda pandemia que aún atraviesa nuestra nación se pudo abastecer la demanda de gas envasado que creció por la cuarentena un 10% en volumen. A pesar de las adversidades sanitarias pudimos estar a la altura de las circunstancias.

También los 55 años nos encuentran con desafíos y oportunidades.

Desafíos inminentes de lograr que la Ley 26.020 se cumpla correctamente y los precios del gas butano envasado contemplen los reales costos de las empresas. A mediano y largo plazo de consolidar y acrecentar los servicios de CEGLA a sus socios.

Oportunidades para expandir la actividad y así captar las nuevas actividades que la normativa permite, tales como el gas licuado vehicular, el GLP Náutico, el GLP para flameado de malezas, los sistemas de telemedición que permiten optimizar logísticas de granel, los avances en automatismos y robótica para hacer más eficientes movimientos de envases. Esos son algunos de los diversos caminos en que puede crecer y desarrollarse nuestra industria.

Desde hace 55 años los socios de CEGLA abastecen de gas envasado y a granel a 18 millones de compatriotas, llegando a 5 millones de hogares y miles de fábricas, comercios, hoteles, secaderos de granos, colegios, hospitales, etc. Desde La Quiaca hasta la Antártida, desde el AMBA hasta la cumbre de América en el Aconcagua.

El GLP es un combustible 100% nacional, con menores efectos contaminantes que otros combustibles fósiles, fácilmente transportable y almacenable.

Desde CEGLA encaramos el futuro con optimismo, de frente a los desarrollos de Vaca Muerta (segunda reserva de gas natural no convencional y cuarta de petróleo no convencional del mundo). Estos procesos inexorablemente van a generar un amplio excedente de GLP en las próximas décadas, permitiendo un crecimiento del sector que hoy es difícil de mensurar. Poder capitalizar este potencial dependerá de la acción pública/privada que consolide la estabilidad jurídica con la Ley 26.020 como piedra angular para incentivar inversiones crecientes, generando más trabajo y más desarrollo de nuestra industria y cadena de valor.

Celebramos estos 55 años de CEGLA y felicitamos a nuestros socios por este importante acontecimiento que nos encuentra unidos y decididos a acompañar a las familias e industrias de Argentina.


Pedro Cascales
Presidente CEGLA

Usos y ventajas del GLP butano

El GLP es un combustible 100% nacional. En efecto, Argentina es autosustentable e incluso exporta GLP en ciertas épocas del año

La Antártida Argentina lo utiliza como combustible primario para cocción y calefacción

Emite alrededor de un 20% menos de CO2 que el fueloil de calefacción y un 50% menos que el carbón

Es más eficiente que la generación de energía a partir de gas natural canalizado, lo que lo hace ideal para viviendas y negocios en zonas rurales

Puede ser hasta cinco veces más eficiente que los combustibles tradicionales. Con ello, reduce el desperdicio de energía y hace un mejor uso de los recursos de nuestro planeta

Al día de hoy, el autogás es el carburante alternativo más extendido en el sector de automoción, con más de 13 millones de vehículos en todo el mundo

En Europa existe una red de 17.500 estaciones de servicio que distribuyen GLP a más de 4 millones de vehículos

Un horno de GLP puede calentar el aire hasta 25 grados más que los que utilizan otros combustibles fósiles