SOBRE EL GLP

¿Qué es el Gas Licuado del Petróleo?

El Gas Licuado del Petróleo es la mezcla de gases licuados presentes en el gas natural o disueltos en el petróleo, los cuales son la base para su obtención. Los componentes del GLP, aunque a temperatura y presión ambientales son gases, son fáciles de licuar, de ahí su nombre. Se puede decir que el GLP es una mezcla de propano y butano.

GLP en refinerías 

Se inicia cuando el petróleo crudo procedente de los pozos petroleros llega a una refinación primaria. Ahí se obtienen diferentes destilados, entre los cuales se tienen gas húmedo, naftas o gasolinas, queroseno, gasóleos atmosféricos o diésel y gasóleos de vacío. Los gasóleos de vacío son la materia prima para la producción de gasolinas en los procesos de craqueo catalítico. El proceso se inicia cuando estos se llevan a una planta FCC y, mediante un reactor primario a base de un catalizador a alta temperatura, se obtiene el GLP, gasolinas y otros productos más pesados. Esa mezcla luego se separa en trenes de destilación.

GLP de gas natural 

El propano y el butano pueden ser extraídos a partir del gas natural por procesos consistentes en la reducción de la temperatura del gas hasta que estos componentes y otros más pesados se condensan. Los procesos usan refrigeración o turboexpansores para lograr temperaturas menores de -40° C, necesarias para recuperar el propano. Posteriormente, estos líquidos son sometidos a un proceso de purificación usando trenes de destilación para producir propano y butano líquido o directamente GLP.
 

Comercialización del Gas Licuado del Petróleo 

Estos gases se comercializan por separado, aunque en realidad siempre es una mezcla de los dos, en la que domina el gas que da el nombre. Normalmente el butano se distribuye en garrafas y el propano en tanques de granel, para abastecer depósitos situados en el terreno (enterrados o no), aunque también se vende en cilindros de 45 kg. de capacidad. Los GLP se caracterizan por tener un poder calorífico alto y una densidad mayor que la del aire.

¿Para qué se utiliza el Gas Licuado del Petróleo?

El GLP se utiliza de más de mil maneras. En la actualidad, cientos de millones de personas lo utilizan y dependen de él para aplicaciones muy variadas, como en el sector terciario, la industria, el transporte, la agricultura, la generación de energía, para cocinar, como combustible de calefacción, y en aplicaciones recreativas. 

Ningún otro combustible admite usos tan variados como el GLP: combustible para cocinar para una familia en Sudáfrica o una cocina comunitaria en la India, refrigeración para el propietario de un comercio en Brasil, autogás para los taxis de Tokio, combustible de soldadura para los fabricantes alemanes de automóviles, calefacción para una vivienda en Canadá, quema de malas hierbas para un ranchero texano, calor para elevar un globo aerostático en la primera vuelta al mundo en solitario sin escalas, fijador para las actrices de Hollywood, o combustible vital para las expediciones que escalan el Everest. El GLP se emplea incluso para encender la antorcha olímpica. Por eso se considera la energía más polivalente del mundo. 

Los principales usos del GLP son los siguientes:

  • Obtención de olefinas utilizadas para la producción de numerosos productos, entre ellos, la mayoría de los plásticos. 
  • Combustible para autoelevadores y automóviles, una de cuyas variantes es el autogás.
  • Combustible de refinería.
  • Combustible doméstico (mediante garrafas, depósitos estacionarios o redes de distribución, al cual se le agrega mercaptán para detectar, por medio del olor, las posibles fugas). 
  • Procesos industriales, calentar y secar productos agrícolas. 
  • Combustible para generación eléctrica. 
  • Combustible para motores estacionarios. 
  • Combustible para motores de embarcaciones.

Historia del Gas Licuado del Petróleo​​

La historia del gas licuado del petróleo tiene su origen entre el año 1900 y 1912 en Estados Unidos, al comprobarse que la gasolina natural sin refinar tenía mucha tendencia a evaporarse debido a la presencia de materiales inestables en el combustible. Estos elementos no podían ser obtenidos en estado líquido y eran gases altamente inflamables sin una utilidad práctica, por lo que se perdían en la atmósfera o se quemaban. Alrededor de 1911, el químico de origen estadounidense Walter O. Snelling demostró que la evaporación se debía al propano y al butano que se hallaban presentes en la gasolina. No tardó en desarrollar un método sencillo con el que conseguía separar estos gases de la gasolina para posteriormente licuarlos a una presión razonable, con lo que estos elementos se vaporizaban fácilmente al bajar la presión. 

Este descubrimiento marcó el inicio de un nuevo combustible que se denominó gas licuado de petróleo, el cual era capaz de transportarse como un líquido y de evaporarse como un gas. 

El desarrollo industrial del GLP

En 1932 se aprobó la NFPA (Asociación Nacional de Protección contra el Fuego, por sus siglas en inglés) sobre gas licuado. A mediados de la década, se introdujo en Francia el GLP a través de una gran petrolera. Y en 1934 se vendió el primer cilindro de GLP. A finales de los años ’30 ya había varias compañías en el mercado. Se presentaron los primeros vagones para transporte de GLP por ferrocarril mientras surgían grandes plantas de procesado y envasado por todo Estados Unidos. El sector fue creciendo en las décadas de los ’40 y ’50, al ritmo de la disponibilidad de las refinerías. Ya a partir de los ’60 se construyeron nuevas refinerías y el gasóleo desplazó al carbón como combustible comercial. En menos de veinte años se pasó de 300 mil a 11 millones de toneladas (1970). 

Hasta ese momento, el mercado del gas era de ámbito local, en el que cada región tenía su propia estructura de precios y distribución. Durante los ’50 ya se produjeron flujos entre Estados Unidos y Sudamérica. Sin embargo, fue la crisis petrolera de 1973 la que marcó un antes y un después para la comercialización internacional del GLP. Los países productores de petróleo entendieron el potencial económico de este combustible y empezaron a construir plantas de recuperación de líquidos. Entre 1975 y 1985 se expandió de forma exagerada la capacidad exportadora de Oriente Medio, que pasó de 6 a 30 millones a mediados de esa década.

Argentina y el gas licuado del petróleo

Se construyeron plantas de GLP en Australia, Indonesia, Argelia, el Mar del Norte (Europa) y Venezuela, todos ellos países productores. En conjunto, podemos decir que la década de los ’80 fue la de los años de máxima expansión de las exportaciones de GLP en todo el mundo, convirtiendo a este gas en un producto para un mercado global.  

En Argentina comenzó la comercialización de garrafas en la década del ’60 sufriendo una rápida expansión con la construcción de plantas de fraccionamiento a lo largo del país, siempre dentro de la actividad privada. Esto generó que en zonas donde se carecía de gas natural se otorgase un confort importante a la vida de sus habitantes por el reemplazo del combustible líquido y la leña o el carbón.

Energía limpia​

El GLP es una fuente de energía limpia y excepcional por su origen, ventajas, aplicaciones e industria. Se trata de una energía limpia, baja en carbono, eficiente e innovadora, que ofrece beneficios a los consumidores, la industria y el medioambiente. Por su disponibilidad inmediata y en todo el mundo, por sus beneficios medioambientales, por tratarse de un producto secundario de origen natural, por su flexibilidad de transporte y por sus variadas aplicaciones, el GLP puede desempeñar un papel capital en la transición hacia un modelo energético más seguro, sostenible y competitivo. 

GLP, eficiente y sostenible 

A día de hoy, el GLP es un combustible eficiente y sostenible, con una combustión limpia, y una fuente de energía vital para cientos de millones de personas en todo el mundo. En Argentina 18 millones de habitantes utilizan este combustible. Se trata de una energía polivalente con, literalmente, miles de aplicaciones. Es portátil, puede transportarse, almacenarse y utilizarse prácticamente en cualquier lugar del mundo, y existen reservas para muchas décadas. Además, el GLP produce menores emisiones de gases de efecto invernadero que la gasolina, el gasóleo y la electricidad, en términos de equivalencia energética. El GLP es una fuente de energía más baja en carbono. 

Numerosos gobiernos de todo el mundo reconocen que, por tratarse de un combustible poco contaminante y con bajas emisiones de carbono, el GLP puede contribuir a mejorar la calidad del aire en entornos interiores y al aire libre, así como a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, la huella de carbono del GLP es un 20% inferior a la del fueloil de calefacción y un 50% inferior a la del carbón. El GLP es un combustible 100% nacional. En efecto, Argentina es autosustentable e incluso exporta GLP en ciertas épocas del año.

Normativas del Gas Licuado del Petróleo (GLP)

Se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 339, que reglamenta el uso del Gas Licuado de Petróleo (GLP) en aplicaciones náuticas, lo que permitirá alimentar motores de propulsión con un combustible con menor impacto ambiental.

Hoy se publicó en el Boletín Oficial la resolución que reglamenta el uso del GLP en el flameado de malezas diversificando, consecuentemente, el uso de este producto más allá de su utilización doméstica.

Disposiciones generales y particulares. Autoridad de aplicación. Fondo fiduciario para atender las necesidades del GLP de sectores de bajos recursos y para la expansión de redes de gas natural. Disposiciones transitorias y finales.

La presente Ley 26.020 establece el marco regulatorio para la industria y comercialización de gas licuado del petróleo. 

Requerimientos mínimos de seguridad a los que deberán ajustarse las plantas a construir para el acondicionamiento, tratamiento y proceso de gas natural, operadas por esta sociedad o terceros.

Todo lo que necesitás saber para el manejo de seguro de garrafas. 

 

Av. Callao 625 – Piso 6to

(C1022AAG)

CABA – Argentina

Tel.  

+54  11 4371 0519 

+54  11 4371 0888